El mundo tan chulito él, creyéndose tan grande, resulta que es, en realidad, muy, muy, pequeño, ya que este finde se me habría mostrado en todo su real tamaño, en toda su patética mentira de gigante.
O si no aclaradme vosotr@s la razón por la que el sábado en Londres, en la majestuosa catedral del Rugby, o sea, en el estadio londinense de Twickenham donde Inglaterra iniciaba su participación en el mítico Torneo de las VI Naciones que le enfrentaba a Gales a los sones de ese L´Amour Toujors! de Gigi DÁgostino, y al día siguiente, en las antípodas británicas y rugbísticas, o sea sé, en el Frontón Adarraga de Logroño sonaba ¡idéntica musica ratonera! en los descansos del partido del Torneo de Parejas de Pelota a mano 2026 que enfrentaba a Laso y Albisu contra Zabala y Martija.
Y como respuesta no se me ocurre otra razón que, a pesar de las apariencias- o quizás por ellas mismas-, el mundo engaña y es hoy, en realidad, un ente muy pequeño, que el capitalismo ha ido reduciendo en dimensiones hasta no saber si nos encontramos en Londres o en Logroño salvo si nos frotamos con cierta saña los ojos y oídos con agua y jabón.
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